Sangre Maíz – Estamos presentes

Probablemente no existe género musical en México más paradójico que el reggae, ese género que a todos “les gusta” pero que pocos conocen, escuchan o defienden. Difícilmente encontrarás algún mexicano que te diga que no le gusta el reggae, sin embargo, muy pocos podrán nombrarte artistas más allá del prototípico Bob Marley y su hijo Damian. Muchos menos podrán mencionarte alguna agrupación de reggae mexicana.

 

Si bien, es cierto que México nunca se ha destacado por su producción y/o consumo de dicho género, ha habido una apertura hacia este tipo de música y un público que poco a poco ha ido creciendo gracias a bandas ya consolidadas como Rastrillos, Ganja, Viento Roots y Antidoping. El problema parecía ser,  más allá de los conjuntos previamente mencionados, los pocos proyectos que surgían no duraban o eran una copia de las bandas afianzadas. Afortunadamente, poco a poco aparecen propuestas prometedoras, como Sangre Maíz y su LP Estamos Presentes.

 

Este material es una deliciosa combinación de reggae roots, dub y una pizca de rock con ritmos latinos. El resultado: un sonido único que no se había escuchado en el reggae mexicano, cargado de espiritualidad, riffs de guitarra pegajosos, potencia, ritmos alucinantes y esa protesta que tanto caracterizaba al género en sus inicios y que se ha ido olvidando poco a poco.

 

Sangre Maíz: Un espíritu de lucha enfocado a la música

 

A lo largo de todo el material se nota una ligera influencia de agrupaciones como Steel Pulse, Dub Syndicate y Rastrillos; y una mayor influencia de artistas como Tiken Jah Fakoly (que, a mi parecer, es con quien guardan mayor similitud) y el legendario Lee Scratch Perry.

 

Las temáticas difieren en cada pista. El álbum y su composición es tan amplia que abarca todas las variantes en cuanto a lírica del reggae, tiene desde sus tracks contestatarias y rebeldes hasta sus pistas espirituales, buena vibra y bailables.

 

Destacan “In De Weed” por los cantos de Mitze que varían entre el soul y el reggae (cuando canta soul por momentos recuerda a la voz de Sara Lugo) y por ese objetivo de la rola de expandir la cultura reggae, además de su final potente y poderoso; “A salto de mata” por la ligera, pero notoria influencia del jazz y el blues, sus coros agradables y por el papel protagónico de la armónica;Arrebátame” por recordar la época del two tone, por su lírica pidiendo libertad y por esas ganas que despierta de bailar en un frenesí mientras coreas “Arrebátame reggae, arrebátame”; Y “Karamawi” que hace referencia a esa expresión rastafari de alto grado espiritual.

 

Sangre Maíz nos comprueba con este disco que la cultura reggae mezclada con la cultura latina, específicamente la mexicana, genera un sonido único, agradable y espiritual que definitivamente vale la pena escuchar. Destacan esas ganas de los músicos de revivir tanto las raíces de nuestra cultura, como ese espíritu de rebeldía, unión y protesta con la que se originó este noble género.
Atentos a este grupo, porque no cabe duda que si siguen por el mismo camino, terminarán por volverse un referente en el reggae americano.

 

sangre-maiz-estamos-presentes
Tracks:

  1. In the weed
  2. Giv it to me love
  3. En la mira
  4. A salto de mata
  5. Arrebatame
  6. Ya despierta (a.k.a. la Morena)
  7. Karamawi
  8. Estamos presentes

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Igal Weintraub

Amante de la música y los conciertos. Creo que todos los géneros tienen sus puntos buenos y sus puntos malos. Lo importante es conocer de todo.

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